Un legislador encendió la polémica en Salta en las últimas horas, luego de que propusiera la posibilidad de realizar narcotest a docentes universitarios, específicamente en la sede de Tartagal de la Universidad Nacional de Salta (UNSa).

La iniciativa fue mencionada por el diputado provincial por la Libertad Avanza, Nicolás Arce, quien representa al departamento San Martín y aseguró haber recibido denuncias relacionadas con el desempeño de algunos profesores durante el dictado de clases.

El tema salió a la luz en medio de una discusión legislativa vinculada a la cesión de terrenos destinados a la construcción de una nueva sede universitaria en la zona de Los Andes. En ese marco, el legislador introdujo cuestionamientos sobre el estado en el que algunos docentes cumplirían sus funciones.

Durante su intervención, Arce planteó la necesidad de avanzar con controles de este tipo y deslizó que la UNSa —al menos en su sede de Tartagal— podría ser incluida en una eventual normativa. Además, sostuvo que el consumo de sustancias sería incompatible con el ejercicio de la docencia en el ámbito estatal.

“Lamentablemente, en la Universidad de Tartagal he recibido denuncias”, sostuvo el legislador,  y continuó: “Aparentemente, hay profesoras que van con movimientos espasmódicos”.

Según anticipó, evalúa impulsar un proyecto formal para que los narcotest se apliquen de manera obligatoria en instituciones educativas del norte provincial, con el objetivo de asegurar condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades académicas.

“El día que se presente el proyecto de narcotest, ojalá podamos involucrar a la UNSa, por lo menos a la de Tartagal”, sostuvo el legislador libertario, insistiendo en que ha recibido muchas denuncias; “si hay un profesor que es consumidor, no debería estar al frente de un aula”, finalizó.

Las respuesta de la Universidad de Salta

Tras la controversia desatada en las últimas horas, la Universidad Nacional de Salta (UNSa) difundió un comunicado oficial con el objetivo de llevar calma a su comunidad y sentar una posición institucional frente a las versiones que circularon sobre presuntos docentes que dictarían clases bajo los efectos de drogas en la sede de Tartagal.

En el documento, la casa de estudios aseguró que su funcionamiento se rige por “estándares académicos y éticos claros” y subrayó que dispone de “mecanismos institucionales para actuar ante cualquier situación que lo requiera”. En esa línea, remarcó que cualquier denuncia debe canalizarse a través de los carriles formales, respetando las garantías del debido proceso.

Asimismo, desde la UNSa manifestaron su “preocupación por la instalación de sospechas sin denuncias concretas”, al advertir que este tipo de afirmaciones no solo impacta en docentes señalados, sino también en el conjunto de la comunidad universitaria.

El pronunciamiento también incluyó un respaldo explícito a los equipos docentes y la insistencia en que este tipo de problemáticas deben abordarse “con seriedad, evidencia y respeto”.